Un nivel moral más alto
8 OCTUBRE 2015
Todos somos víctimas de lo que la ideología salvacionista ha hecho a la especie humana y al planeta. En el enredo del vínculo víctima-agresor, las víctimas generalmente buscan la reconciliación con los agresores, no solo porque esa reconciliación alivia falsamente el dolor de la injusticia intolerable y el daño hecho absurdamente y sin motivo —daño que nunca puede ser bueno, incluso cuando es hecho por Dios—, sino además porque el espíritu de la reconciliación permite a la víctima sentirse orgullosa, recupera un poco de dignidad y le hace permanecer en un nivel moral más alto que el agresor. En resumen, la reconciliación es una forma genial de mantener el vínculo intacto. Podéis contar con ello. Los agresores siempre lo hacen.
Se podría hacer un recopilatorio del software que nos ha sido insertado desde hace miles de años, sí miles de años, este follón es muy antiguo. Sirva como ejemplo tres de los líos mentales más destacados:- "Pero yo os digo: no os resistáis al mal, pero quienquiera que te golpee en tu mejilla derecha, pon también la otra"
- “Amad a vuestros enemigos, bendecid a los que os maldicen y haced el bien a los que os aborrecen”
- “Benditos sois cuando los hombres os injurian y os acosan, y dirán toda clase de males contra vosotros falsamente por mi causa”
Shodashi me lleva a honrarme y amarme de nuevo. Y en algún lugar en los éteres planetarios, como un mensaje dejándose llevar en las nubes, escucho este consejo:
“Mantente fiel a la belleza de lo que eres, y cuando dudes, vencido por la pérdida y la desesperación, hundido en la aparente inutilidad del amor rechazado o negado, vete a la parte más bella de ti mismo y haz lo que sea que exprese la belleza final de tu vida. Puesto que eres mortal, no divino, el momento final de tu belleza podría ser en cualquier momento, ahora”.
En el segundo mes de Shodashi, día 25.
JM