La plaga emocional

¿Y qué decir de la plaga emocional? Pues es el capítulo 12 del libro Análisis del carácter de Wilhelm Reich.

Wilhelm Reich fue médico, miembro de la Asociación Psicoanalítica, estudiante de neuropsiquiatría, asistente en el Policlínico vienés dirigido por Freud y un psicoanalista que se alejó de la burguesía para trabajar con las clases obreras.

Reich y Neill
Wilhelm Reich (izqda) con su amigo A. S. Neill

Nació el 24 de marzo de 1897 en el Imperio austrohúngaro y murió en una cárcel de Pensilvania (EE.UU.) el 3 de noviembre de 1957.

Este gran hombre (un animal humano valiente) desarrolló un trabajo a lo largo de toda su vida que chocaba frontalmente con la moral judeocristiana de aquella época. Las instituciones no se podían permitir tanta libertad, las Autoridades se vieron descubiertas, desnudas, ante tal avalancha de evidencias científicas que, de un modo implícito, las acusaba del mal social, la cúspide de toda la podredumbre mundial, los mantenedores de las desigualdades sociales y perpetradores de la criminalidad.

Algunos datos del acoso institucional al que fue sometido son un botón de muestra del miedo que las Autoridades le tenían:

  • en 1954 un juez ordenó que todos sus trabajos en los que apareciesen el texto «energía orgánica» fuesen quemados, prohibiendo al mismo tiempo la publicación de su libro Psicología de masas del fascismo, entre otros, hasta que toda referencia al «orgón» fuese eliminada de su obra.
  • Fue investigado por el FBI bajo sospecha de ser un agente extranjero.
  • La Food and Drug Administration, que actuaba como servicio de inteligencia para espiar y controlar métodos no aceptados por el establishment médico-farmacéutico, denunció a las “cajas orgónicas” como fraude.
  • Para colmo, en 1956 fue encarcelado con una condena de dos años por negarse a una citación judicial, aduciendo que ningún tribunal es capaz de juzgar su obra de carácter científico.
  • Y para colmo, murió en una cárcel de los EE.UU. de un «ataque al corazón», un día antes de la apelación de su sentencia.

Es horroroso ver cómo un hombre comprometido con la vida y dedicado en su campo a la búsqueda  de aquello que es beneficioso para toda la humanidad fuera perseguido hasta su muerte por las instituciones norteamericanas. Es horroroso, pero desde la perspectiva de estos días (casi 60 años después de su muerte) parece como algo inevitable.

Desde aquí queremos dejar La plaga emocional por su valor esencial para el reconocimiento de una «biopatía crónica del organismo» que nos aleja de nosotros y de todo aquello que nos rodea. Para nosotros, la lectura de este capítulo ha sido completamente reveladora de cara a la reconexión de nuestros impulsos naturales, aquellos que nos guían en el día a día y nos sostienen con firmeza en nuestro entorno social.

Para terminar dejamos algunos extractos de este gran texto:

  • Un organismo que, desde el nacimiento, se ve constantemente impedido en su forma natural de locomoción, desarrolla formas artificiales de locomoción: cojea o se mueve con muletas.
  • Apareció con la primera supresión en masa de la vida amorosa genital; se convirtió en una epidemia y ha atormentado a los pueblos de la tierra durante millares de años.
  • se hace sentir en las relaciones interpersonales —es decir, sociales— y que se organiza en las correspondientes instituciones.
  • Vemos pues que el ámbito de la plaga emocional es aproximadamente el mismo que el de todos los males sociales contra los cuales ha combatido desde tiempo inmemorial todo movimiento de libertad social.
  • la falta de capacidad para experimentar con regularidad la gratificación orgástica natural, conduce al desarrollo de impulsos secundarios, en particular de impulsos sádicos.
  • Debemos suponer, entonces, que ningún movimiento libertario tiene probabilidades de éxito a menos de oponerse con veracidad, claridad y vigor a la plaga emocional organizada.
  • no hay ser humano a quien la plaga emocional no haya causado algún daño.
  • Toda persona consciente descubrirá la plaga emocional en sí misma y así comenzará a comprender qué es lo que, una y otra vez, lleva al mundo al borde del desastre. El “nuevo orden”, como siempre, debe comenzar en nuestra propia casa.
  • La plaga emocional no descansa hasta haber aniquilado las grandes realizaciones, los frutos de la industria humana y la búsqueda de la verdad.
  • sólo el restablecimiento de la vida amorosa natural de los niños, adolescentes y adultos, puede eliminar del mundo las neurosis caracterológicas y, con ellas, la plaga emocional en sus diversas formas

Espero que lo disfrutéis y que lo podáis aplicar a vuestras vidas, para hacer de ellas un proceso fantástico de autorreconocimiento y disfrute, una vida tranquila y equilibrada que dé el fruto que deseéis, vuestro fruto particular, aquél que es único y bello por naturaleza, lo que cada uno llevamos dentro y no puede salir si no le quitamos de encima el horror que, a lo largo de los siglos y milenios, ha caído encima de nosotros sin apenas reconocerlo.

flwr2

JM