Bhudevi y Tara

Bhuvaneshvari
Bhuvaneshvari o Bhudevi

Tara
Tara Verde

TORO :: Bhuvaneshvari y Tara

(Doble turno)
Ella cuyo cuerpo es este hermoso mundo
y
La iracunda Tara Verde, La Seleccionadora

Ciclo lunar 2009: comienzo el 26 de abril con la fina luna del atardecer en el TORO, cerca de las Pléyades –termina el 24 de mayo con la luna nueva (71º escala eclíptica) asociada a Aldebarán en el ojo del TORO–.

Bhuvaneshvari, personificación de la riqueza material y sensual: asociada de manera específica con Las Pléyades en el hombro del Toro. Este conjunto abierto de jóvenes estrellas azuladas, una de la visiones más famosas de la sabiduría tradicional del cielo, puede también ser visualizada como la cabeza de un enorme buitre o un perno.

Bhuvaneshvari ensayo 1

Tara: asociada de manera específica con Aldebarán, la enorme estrella naranja en el ojo del TORO. Desde los años 70, los astrónomos saben que la visualización de la estrella del ojo del toro (72º en la eclíptica) indica la dirección de ALG, la cima del grupo local. Esta cima es el punto hacia donde convergen las veinticuatro galaxias del grupo local al que pertenece nuestra galaxia, a diferencia de la dispersión colectiva o el flujo de todas las galaxias en todas las direcciones del espacio cósmico. Tara, la Seleccionadora, mantiene esta dirección.

El ciclo shakti lunar señalado por la fina luna del atardecer en la constelación del TORO indica un raro caso, un “turno doble” bajo las Mahavidyas Bhuvaneshvari y Tara. En este ejemplo, se aplica la forma única de la Iracunda Tara Verde y la salvadora o liberadora del budismo tibetano. En el marco de la instrucción dakini, Tara es llamada la Seleccionadora. También puede llamarse la Eliminadora. Las dos devatas, Bhuvaneshvari y Tara, trabajan juntas: Tara elimina a cualquier persona, situación, creencia o condición que sea incompatible con tu total disfrute de la riqueza del mundo material y sensorial, el cuerpo de Bhuvaneshvari. En su forma de diosa iracunda, Tara selecciona a aquellas personas y condiciones que enriquecen tu vida y te traen el placer sin obstáculos, y Bhuvaneshvari armoniza y amplifica lo que así se ha seleccionado para que ajuste y posibilite la comprensión de tu mayor deseo.

La compasión de Tara se manifiesta en permitir a la gente que no excluya la belleza y la iluminación, si así lo desean. Ella no selecciona a nadie de una manera tiránica, ni tampoco reúne a un grupo de élite de los privilegiados o salvados. El privilegio del placer completo y la autoliberación está abierto a todos, con la opción de excluirte, de elegir no participar. Ella presenta la prueba de que la autoliberación ni puede fallar ni puede ser ignorada, y esto no excluye a nadie.

Nota personal:

Hubo un elemento de la Iracunda Tara Verde en mi experiencia del Momento Ronda. Me di cuenta entonces de que mi iluminación no podía ser mía propia, que tenía que pertenecer a alguien que la reconociera en mí, o meramente permitiera la posibilidad de su existencia, precisamente porque ese tipo de reconocimiento desencadena la autoliberación de lo ilusorio, la mente separada.

“Solo tengo que decir esto de mi iluminación: es tuya”

No existe la iluminación en el vacío, sino solamente en la relación. La iluminación es contagiosa, se extiende mediante el reconocimiento. Ese es el  mensaje del Momento Ronda. Esa es mi última palabra para aquellos que menosprecien o ignoren mi comprensión, tal como es, y su florecimiento en el Tantra Planetario.

Como de costumbre, la gente se excluirá de la iluminación con la inefable belleza y júbilo que engendra, porque ese acto de reconocimiento es un acontecimiento paradójico de autodisolución que únicamente se encuentra en la mirada del otro: si no puedes enfrentarte a otro en un reconocimiento desnudo en que su naturaleza iluminada es idéntica a la tuya, no podrás ver tu verdadera conexión con él. Y así, te verás forzado a separarte de él. Como lo entiendo ahora, Tara, en su arte de selección, no ejecuta o instiga estas separaciones, sino que las organiza para encontrar la mayor verdad de todos los interesados.

Diría que Tara en el Shakti Cluster, actuando como la Seleccionadora, diseña el destino modelado de las relaciones humanas en torno a los espacios inducidos mediante la contemplación del reconocimiento de la naturaleza iluminada de cada uno.

Icono tradicional: Bhuvaneshvari es de color bermellón. Tiene tres ojos y su cuerpo está adornado con trazas de joyas brillantes. Sentada en un loto rojo, sostiene un loto rojo y un cuenco lleno de perlas negras. Su expresión es pacífica, seductora, afable.

La Iracunda Tara Verde es oscura, de verde muda, sentada en un trono parcialmente oculto con la exuberante frondosidad de la jungla. Tiene ocho brazos sosteniendo varios instrumentos y lleva la corona de cinco calaveras de las Dakinis del Cielo Diamante y otras divinidades tántricas y guardianas iracundas. En su versión suave o no iracunda, se dice que Tara nació de las lágrimas de Avalokiteshvara, la Bodhisattva de la Compasión Infinita. Ella jura renacer solo como una mujer y luchar por la liberación de todos los seres sensibles. Su nombre viene de una palabra que significa “puente, que cruza”. En su forma iracunda, representa el poder de la discriminación inherente a la mente iluminada. Dónde y cuándo se siente lo sublime sin inhibiciones, el yo y el otro convergen de manera sublime. Su ira es dirigida hacia todo lo que no reconoce y permite la presencia inmediata de la conciencia autoliberadora de cada persona, de cada momento.

Mitos de origen:

Bhuvaneshvari: Antes de que existiera este mundo, el sol Surya ofreció a los dioses una bebida de soma, el intoxicante divino, para que los mundos pudieran ser generados del éxtasis divino. Surgen tres reinos (tierra, mar y cielo) y la Mahavidya Shodashi entró y permeó en estos reinos tomando la forma de Bhuvaneshvari. Por tanto, ella es una forma de Shodashi o Tripurasundari, Bella (sundari) Señora de los Tres Reinos (tripura).

Tara: Tradicionalmente, se formó de las lágrimas de Avalokiteshvara, la Bodhisattva de la Compasión Infinita. Los orígenes de la forma iracunda de la “diosa liberadora” son desconocidos. Tara es una casualidad, pues ella es una deidad auténtica del budismo tibetano, una Bodhisattva femenina y aún así, aparece en el Shakti Cluster junto a Kali y pertenece al círculo de las Mahavidyas. Ningún erudito puede explicar esta anomalía. Parece que ella, que conduce a otros a pasarse del samsara al nirvana, ha cruzado ella misma del reino de los propósitos liberacionistas al de los desideristas. Como una Bodhisattva que concede deseos personales, la Iracunda Tara Verde merece una atención especial y un estudio detenido. Tenemos mucho que aprender de las formas y medios de la Seleccionadora.

 

Temas, pistas, asociaciones:

Bhuvaneshvari

§ Asociada e identificada con la Tierra más que cualquier otra Mahavidya. Se la llama Bhuvana, señora de este mundo. Representa los cinco sentidos en su totalidad o unidad.
§ El mundo sensorial surge de ella como una tela de araña: Véase Spandarmat, la diosa persa de la Tierra, equivalente a Gaia y a la Mujer Araña de la sabiduría popular americana nativa. Su dominio es el campo cuántico planetario (red de posibilidades).
§ Bija mantra: HRIM, usado extensamente en la invocación tántrica de las dakinis y devatas.
§ “Su realidad es inmediata y su presencia es inmediata y accesible” (Kinsley).
§ Ella es la cuidadora del mundo, una diosa de poderes cuidadores y nutritivos. Protege y preserva todas las cosas buenas para comer y disfrutar, sensualmente. La riqueza de la Tierra.
§ Identificada con el sonido cósmico, Shabda -brahman, la vibración base del planeta (¿frecuencia Schumann?), el orden creado cuya esencia es el sonido.
§ Arquetipo de la fuerza de la atracción cósmica, operando en atracciones personales de todo tipo. La atracción a todas las cosas que le gustan a uno, incluyendo a las personas, son tentaciones de su belleza.
§ Ella es alimento. Comportamiento amable. Buenos modales. Un estado de ánimo de riqueza y opulencia.

La Iracunda Tara Verde

NOTA: Kingsley (The Ten Mahavidyas: Tantric Visions of the Divine Feminine) y Frawley (Tantric Yoga and the Wisdom Goddesses) no identifican a Tara en el círculo de las Mahavidyas en la forma específica de una diosa iracunda de color verde, pero yo sí. Ellos tratan a Tara como la “Salvadora” siguiendo las directrices tradicionales, sin explicar cómo la deidad tibetana que fomenta la liberación del deseo podría ser incluida en el círculo de las brujas desideristas que conceden todos los deseos personales. Mi visión de Tara en este sentido es idiosincrática.

Bhuvaneshvari ensayo 2

§ En el Tantrismo, Tara pertenece a la familia de las Budas Dhiani (meditantes) Amogasiddhi, matriz de todas las sabidurías. Esta asociación es coherente con el perfil de Mahavidya de Tara como una bruja sobrenatural que concede poderes ocultos y habilidades mágicas. En su forma feroz, espantosa, se la identifica a veces con la Dakini del Cielo Diamante Kurukulla (ubicación zodiacal: ARQUERO), con la figura famélica de la Loba Azul.
§ Fomenta la longevidad, pero no es una diosa de la fertilidad –ninguna de las Mahavidyas lo es–. Ninguna devata del Shakti Cluster apoya la fertilidad biológica.
§ Favorece a aquellos que practican el “camino de la mano izquierda”, usando los cinco sentidos y sus correlaciones, las cinco cosas prohibidas (vino, sexo, carne, pescado y el grano fermentado con propiedades psicoactivas) para los sacramentos.
§ Es la eliminadora del orgullo.
§ La segunda después de Kali en importancia en el Shakti Cluster. Llamada Dakshina Kali, una referencia a su origen en el Sur de la India, Tamil Nadu, matriz de la cultura dravídica. En esta forma, “se la considera la máxima expresión de la sabiduría (vidya), el conocimiento liberador” (Kinsley)… y en la época de pralaya, al final de la Era, se hace furiosa y pasa a ser Kali.
§ Como las otras Mahavidyas, domina a la figura masculina asociada con ella. “Ella invierte las expectativas del papel femenino [en las culturas dominadas por lo masculino]. Ella es incontrolable, salvaje y dominante” (Kinsley).
§ Miranda Shaw (Buddhist Goddesses of India) tiene un capítulo excelente sobre Tara que trata de su aspecto iracundo. Este libro se puede leer on-line : Google “Wrathfull Green Miranda Shaw” y aparece como la primera entrada. Ella dice que la Tara Verde, en la forma de Tara Khadirivani está asociada con las plantas, especialmente con la acacia (que tiene propiedades psicoactivas –la acacia también era el árbol sagrado de la diosa egipcia de la vaca, Hathor).

Motivos zodiacales:

§ El TORO asociado con el poder de la Gran Diosa como sonido. El rugido de la estela planetaria es como un gorjeo profundo de los tubos de escape de doble salida, turbinas enormes que se escuchan con claridad en un estado de atención intensificado por plantas psicoactivas o LSD. Éste es un fenómeno objetivo que puede ser escuchado por más de una persona a la vez. Es obvio e inconfundible y no se imagina o confunde con otra cosa que uno escuche.

Experiencial: El sonido real es como un rugido de pulsación baja de un Maserati en ralentí. Cuando escuchas este sonido y eres incapaz de localizar su procedencia, sabes que estás “sumido en su escape”. Esta increíble experiencia está estrechamente asociada con el encuentro con la Luz Orgánica en una descarga oceánica por todo tu cuerpo. Algunas de las impresiones que produce son: una sensación hilarante de bienestar, la absoluta certeza de que estás siendo continuamente curado por la inmersión en la vida eterna, una explosión de belleza inagotable que embelesa a tus sentidos. Intensificando el apetito por el placer que nunca puede ser declarado, ¡y nunca quiere serlo! Añade a esto la compresión vívida de que el “escape” planetario (la expresión cinética de Gaia en la estela de su vía orbital a una velocidad de 64.000 millas por hora) es total y completamente puro, sin un rastro de polución producida por los humanos o repugnancia química de ningún tipo. “Emisión Cero”, absolutamente. Ese es su estado natural.

Todas estas impresiones, que podrían ser designadas como de naturaleza tipo Bhuvaneshvari, surgen directamente de la recepción auditiva de la firma acústica de la Tierra. Se podría decir que se nos conduce a esta experiencia específica de acústica planetaria a través de la bendición de Bhuvaneshvari, que es venerada como la personificación sensual del sonido cósmico.

JLL, 21 de abril de 2009, Andalucía.