Archivo de la etiqueta: Sexualidad

En la sociedad primitiva 7/7

De la Primera parte del libro Sexo y represión en la sociedad primitiva

Branislaw Malinowski

Capítulo 8
La pubertad

A una edad que varía con el clima y la raza y que se extiende entre los nueve y los quince años aproximadamente, el niño entra en la pubertad. Porque la pubertad no es ni un instante ni un cambio repentino sino un periodo más o menos prolongado de desarrollo, durante el cual el aparato sexual, el sistema de secreción interno en su totalidad y el organismo en general se readapta totalmente. No podemos considerar a la pubertad como conditio sine qua non del interés sexual ni tampoco de las actividades sexuales, puesto que las niñas no-núbiles puede copular y se sabe que hay varones inmaduros que tienen erecciones y practican immissio penis. Pero indudablemente el periodo de la pubertad debe considerarse como el mojón más importante en la historia sexual del individuo.

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En la sociedad primitiva 6/7

De la Primera parte del libro Sexo y represión en la sociedad primitiva

Branislaw Malinowski

Capítulo 7
La sexualidad en la última etapa de la infancia

Pasamos ahora al problema de la vida sexual en el tercer periodo, la niñez tardía, como podríamos llamarla, que acaba la etapa de juego y el movimiento libres, y se extiende desde los cinco o seis años hasta la pubertad.

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En la sociedad primitiva 5/7

De la Primera parte del libro Sexo y represión en la sociedad primitiva

Branislaw Malinowski

Capítulo 6
El aprendizaje de la vida

Entramos ahora en la tercera etapa de la niñez, comprendida entre los cinco y los siete años. En este periodo el niño empieza a sentirse independiente, a inventar sus propios juegos, a buscar compinches de la misma edad, con quienes tiende a vagabundear sin las trabas impuestas por los adultos. Esta es la época en que el juego pasa a ser una ocupación más definitiva y un interés vital más serio.

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La belleza en el instante

Cuando las necesidades se complementan,
giran la una alrededor de la otra
en un movimiento exclusivo
donde ni el tiempo osa a manifestarse;
el instante se adueña de la situación.
¿Quién quiere evadirse de tan dulce existencia?

Cada momento es irrepetible y sin medida,
la improvisación es la única salida;
y aquí la belleza
muestra su cara más terrible:
la distracción no perdona. Sigue leyendo La belleza en el instante

A primera vista

Puede que nos llame la atención mucha gente y por muchos motivos. Cuando conocemos a alguien, un mecanismo natural se pone en marcha dentro de nosotros que recoge la información que necesitamos para relacionarnos con el otro. Nos permite ir conociendo a los que nos rodea con la naturalidad que da el paso del tiempo —necesitamos relacionarnos con cierta frecuencia para que el camino del reconocimiento fragüe, o no, una relación u otra—. En ese reconocimiento podemos sentir todo tipo de emociones conjuntas que hagan de una relación inicial algo más profundo, sea en el campo que sea y sea con la persona que sea. No hay reglas,  solo está, si acaso, el destino.

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En la sociedad primitiva 4/7

De la Primera parte del libro Sexo y represión en la sociedad primitiva

Branislaw Malinowski

Capítulo 5
La sexualidad infantil

En la segunda etapa de la niñez que consideramos ahora y que de acuerdo con mi esquema es la comprendida entre los cuatro y los seis años, lo “indecente” gira alrededor de las funciones excretoras, del exhibicionismo y del los juegos mezclados con explosiones obscenas, frecuentemente unidos a manifestaciones de crueldad. El niño apenas diferencia los sexos y tiene poco interés en el acto de la reproducción.

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En la sociedad primitiva 3/7

De la Primera parte del libro Sexo y represión en la sociedad primitiva

Branislaw Malinowski

Capítulo 4
Paternidad en el derecho materno

El rol del padre melanesio en esta etapa [desde el nacimiento hasta el destete] es muy diferente del rol del patriarca europeo. En los capítulos anteriores esbocé su posición social de marido y padre (muy distinta de la europea), y el papel que desempeña en el hogar. No es el jefe de familia, no transmite el linaje a sus hijos, ni es el principal proveedor de alimentos. Esto transforma radicalmente sus derechos legales y su actitud personal hacia su esposa. Un hombre trobriandés rara vez pelea con su mujer, casi nunca intenta maltratarla, y jamás puede ejercer una tiranía permanente. Incluso la ley y la usanza nativas no consideran la cohabitación sexual como deber de la mujer y privilegio del marido, como ocurre en nuestra sociedad. Los nativos trobriandeses asumen el punto de vista tradicional según el cual el marido está en deuda con su mujer por sus servicios sexuales y debe merecerlos y pagar por ellos. Una de las formas -en realidad la principal- de cumplir este deber es atender a sus hijos y demostrarles afecto. Hay muchos dichos nativos referidos a estos principios que constituyen una especie de folklore libre. En la influencia del hijo, el marido fue la niñera, tierna y cariñosa; luego, en la niñez temprana, juega con él, lo lleva consigo y le enseña todos aquellos juegos y entretenimientos que puedan antojársele al niño.

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En la sociedad primitiva 2/7

De la Primera parte del libro Sexo y represión en la sociedad primitiva

Branislaw Malinowski

Capítulo 3
La primera etapa del drama familiar

Este vínculo se basa principalmente en el hecho biológico de que los mamíferos pequeños no pueden vivir sin ayuda y es así como la especie depende para su supervivencia de uno de los instintos más fuertes: el del amor materno.

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En la sociedad primitiva 1/7

De la Primera parte del libro Sexo y represión en la sociedad primitiva

Branislaw Malinowski

Capítulo 2
La familia en el derecho paterno y en el derecho materno

Estos nativos son matrilineales, es decir, viven en un orden social en el cual el parentesco se reconoce solamente a través de la madre, y la sucesión y la herencia descienden por vía femenina. Esto significa que el varón o la niña pertenecen a la familia, clan o comunidad de la madre: el varón hereda la posición social y las dignidades del hermano de la madre; el niño hereda las posesiones de su tío o tía maternos, y no las de su padre.

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Bronislaw Malinowski y su legado antropológico

Yendo directamente a la Wikipedia, Malinowski nació en Cracovia, en el antiguo Imperio austrohúngaro, el 7 de abril de 1884 y murió en Connecticut el 16 de mayo de 1942 por un ataque cardiaco. Fue el refundador de la antropología social británica a partir de su renovación metodológica basada en la experiencia personal del trabajo de campo y en la consideración funcional de la cultura.

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La fórmula de la vida

Abajo copio el apartado 5 del capítulo VII del libro La función del orgasmo de Wilhelm Reich.

El texto está trabajado con frases subrayadas y con alguna palabra en negrita, fruto de mis primeras impresiones. Lo he dejado así (aunque pudiera haber sido de muchas otras formas) de cara a facilitar mi lectura posterior y quizás también para agilizar el estudio del lector. En cualquier caso, este texto merece toda nuestra atención (al igual que el resto del libro) y estudio, interiorización y experimentación, como todo el material de este genio de la humanidad, que como se ve en la imagen de abajo acabo encarcelado (y asesinado) por la gran fuerza anti-jcibu de su trabajo. ¡Solo me nacen pensamientos y palabras de gratitud!

Wilhelm Reich detenido

JM
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Elixir del corazón

Existe un mecanismo natural que, bien afinado, es una auténtica maravilla.

Sucede que durante el día nos llegan muchas imágenes. Lo normal es que se ajusten a lo que hacemos de un modo rutinario todos los días, de modo automático, pero hay otras que suelen ser aquellas creadas por nosotros desde el anhelo, desde la escasez.

Normalmente, éstas últimas suelen venir de aquellas necesidades naturales no satisfechas, enquistadas en lo más íntimo de nuestra existencia. Esto nos puede ocasionar muchos conflictos internos y, por ende, con todo lo que nos rodea, pero, si se consigue afinar lo suficiente, esas mismas imágenes se transforman mágicamente de tal modo que nos llevan inevitablemente a las ganas de vivir. ¡Esas imágenes se curan durante la noche!

Luis Royo c
Dibujo de Luis Royo

JM TK

La función del orgasmo

Abajo dejo la introducción de La función del orgasmo de Wilhelm Reich. He elegido una foto en la que se muestra su aspecto científico, un verdadero científico que supo llevar los descomunales ataques a su obra y persona (proporcionales a las verdades que mostró) hasta su muerte en una cárcel de EE. UU.

¡Que os sea de provecho y, por supuesto, de disfrute!

JM

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El vínculo del placer

No a Su Imagen
Capítulo 2: Raíces paganas

Puede parecer que Apolo derrota a todos los dioses de la naturaleza porque se supone que esta deidad proviene de la naturaleza exterior, más allá del mundo sensorial. El dios Apolo refleja la glorificación humana del intelecto como una fuerza independiente del cuerpo. La palabra latina Phoebus no es un nombre sustituto para Apolo, sino solo para su atributo primario, la radiación al estilo del sol del intelecto liberado del cuerpo. La historiadora Jan Harrison explica que Phoebus indicaba “el calendario solar con todas sus moralidades auxiliares de ley y orden y simetría y ritmo y luz y razón, las cualidades a las que nos inclinamos demasiado fácilmente para amalgamarnos como griegos”. Estos atributos de la civilización los tenían los primeros indígenas europeos, pero desarrollados –en estrecha relación con, y una profunda reverencia por, la naturaleza y no mediante el distanciamiento de la humanidad de la naturaleza, como ocurrió en el intelectualismo griego de la Edad de Oro (del siglo VI al siglo V a. C.)–. Entre los historiadores es un cliché que el intelectualismo griego preparó el camino para la teología cristiana. En la mezcla triunfante de Cristo y Apolo podemos ver por qué. Sigue leyendo El vínculo del placer